El olvido
3 Noviembre 2007 | SábadoEste dolor absurdo que viene siempre a solas, como con algo de justicia poética.
Sigo esperando una marea que se lleve consigo todas las cosas que ya no siento.
EL OLVIDO
No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.
Por eso lentamente levantas en tu mano
un brillo o su mención, y arden tus dedos,
como una nieve súbita.
Está y no estuvo, pero estuvo y calla.
El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es obsceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.
Con dignidad murió. Su sombra cruza.
Vicente Aleixandre, 1968
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