Días
22 Mayo 2006 | LunesHay días que te arañan el alma y el aliento, como aferrándose para no pasar.Y las palabras se agotan.
| Silencio | 37 lecturasGoogleadas
17 Mayo 2006 | MiércolesEchando un vistacillo a las últimas búsquedas en Google:
-blog “el castigador” monica. (A propósito de Cuarentena). Bueno,es un poco enrevesado,que queréis que os diga…
-“encontre una isla en tus brazos”. Precioso. Tan bonito que me ha extrañado haberlo escrito en mi blog, todo tiene su explicación: Obviamente, no era mío…
-tengo una mujer atravesada. Lo reconozco, este post es mi debilidad.
-islas scheychelles ??? No, si desde luego,está visto que todos los caminos conducen a Roma…
Y hablando de todo un poco,¿cuál es vuestro post favorito? (Lo que hace tener tiempo libre…o acaba una viendo Humor amarillo o haciendo concursos frikis…)
| 2 Comentarios | 64 lecturasVuelve
6 Mayo 2006 | SábadoVuelven los nervios.
Vuelve el sí o no frente al espejo.
Las esperas eternas, el temor a la impuntualidad, el mascar de chicle.
Vuelve esa horrible sensación de invalidez, de niño chico ante el mundo.
Porque hoy he quedado con ella.
Y solo eso basta para hacerme sonreír todo el día.
Mirando los mares del sur
3 Mayo 2006 | MiércolesSuave
Martínez Ares
En un rincón de los infiernos un 13 noche la encontré.
Un batallón de ángeles negros bebían la sangre del día después.
«Invítame a tu guarida y me convierto a tu religión,
soy un corsario sin salida, no tengo barco, he perdido el timón.»
Y así a la hora de las brujas entre sus piernas encallé.
«Dime tu nombre y te haré una canción,
dame un segundo y no sé lo que haré.»
Suave… los labios de Estefanía.
Suave… sus pechos sobre mi piel.
Suave… su boca junto a la mía.
Suave, suave… hasta el amanecer.
Suave… se acabo la cacería.
Suave… se desclavó mi ataúd.
Suave… los besos de Estefanía.
Suave… mirando los mares del sur.
«Dime que sí, me encantaría que te quedaras a dormir.
¿Dónde estuviste, vida mía? yo te llamaba y tú sin venir.
Me apretaré a tu costado, con tu calor me fundiré,
estuve un siglo encarcelado, ya estoy contigo, por fin regresé.»
Como un puñal el nuevo día atravesó la habitación.
«Dime que siempre estarás junto a mí, dime que es cierto, que existe el amor.»
Suave… los dedos de Estefanía.
Suave… de la cabeza a los pies.
Suave… sus piernas contra las mías.
Suave, suave… maltier, maltier.
Suave… se acabó la guerra fría.
Suave… ya me bajé de la cruz.
Suave… las manos de Estefanía.
Suave… mirando los mares del sur.
Suave… la sombra de Estefanía.
Suave… brotando de la pared.
Suave… hasta que se hizo de día.
Suave… bajando por su desnudez.
Suave… se acabó la letanía.
Suave… resucité y vi la luz.
Suave… los labios de Estefanía.
Suave… mirando los mares del sur.
Suave… mirando los mares del sur.
Suave… mirando los mares del sur.



