La ciudad parece un mundo
6 Enero 2006 | FridayDos dÃas sin verte. Las calles vacÃas, como mi vida. Vigilo los relojes de la casa, de los parques, las aceras. Espero paciente tu salida (del trabajo, clase, siesta, reunión...) con premura de parto. Paseo nuestras calles, de dÃa, tan distintas, tan ajenas. El mundo sin ti. No tengo prisa por vivir. Soy libre hasta tu llamada, mi tiempo es tuyo entonces. Te pienso, bajando las escaleras, el sol en mi cara, vuelvo a olvidar las malditas gafas. Me cruzo contigo en el centro, entre grupos de niños, en las tiendas. Es el sol. Y tú, desdibujándote en cada rostro nuevo que se acerca.
No me planteo qué estarás haciendo, ni con quién. No me preguntó por qué. Solo recorro la ciudad a pie, sabiendo que no me has llamado. Y me resigno a pasar una Navidad más lejos de ti, a pesar de tus pucheros chantajistas. No insistas, ¡si supieras cuán lejos la pasaré de mà misma...! La gente compra y corre. Corre y compra. No voy a apresurarme, no existe Carta ni Rey Mago que te coloque bajo mi árbol.
«La ciudad me mira con tus ojos,
las calles llenas de cansancio.
Esperando una nueva batalla,
todo sigue igual, como lo dejamos.
Un mar de otoño se muere en la acera,
la soledad me espera fuera.
Los parques abrigan oscuros
a niños sedientos de nostalgia.
Se mienten, se abrazan desnudos,
lloran y el sexo les abrasa.
Yo también dije esas mentiras.
Hoy no me pidas que las repita.
La ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante
y hoy la ciudad nos enseña que no soy ni seré tu mejor amante.
La ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante
y hoy la ciudad nos enseña que no somos ni seremos nunca los de antes.
De noche las camareras,
que ignoran mi existencia, a las que amo,
me sirven una cerveza y alardean
de los hombres que han devorado.
Malditas todas las mujeres
que me han herido, que me han negado.
Regreso a todos los lugares
en los que te amé loco y borracho,
el oscuro bar donde yo te convencÃ
de que mentir no era tan malo.
"No pienses en él esta noche
y dime que me amas, que él no te oye".
La ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante
y hoy la ciudad nos enseña que no soy ni seré tu mejor amante.
La ciudad parece un mundo cuando se ama a un habitante
y hoy la ciudad nos enseña que no somos ni seremos nunca los de antes.»
Siempre quiero estar contenta, triste no valgo la pena
3 Enero 2006 | TuesdayCómo escapar de todo esto. Cómo evitar este deshielo. Mi alma aguándose, corriendo ahora por mis venas. Comprendo el sÃndrome de Stendhal, el dolor. Me duele verte. Tu presencia daña mis ojos como el sol de la tarde. No puedo soportar tanta belleza. No es fÃsico. Eres Luz. Licuas mi ser, se me hace insoportable verme asÃ. Me reprendo. No encuentro fuerzas. He decidido darme una tregua y dejo escapar mi tristeza. Asoma por mis ojos, buscando una salida. Trago mis palabras amargas, no he pronunciado nada en toda la mañana. Guardo mi amargura con silencio egoÃsta, y tú me lo reprochas. No importa que me odies un poquito hoy. Conozco tu sufrimiento, cómo cargarte con el mÃo. Vuelvo a ser tu confidente: escucho tus recuerdos, apagamos los rescoldos en voz baja hasta que ya no arden. Dejan la tierra quemada. Me absorto entre la arena negra de tu vida, la vista perdida.
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