A mi golfo, mi vida
15 Junio 2008 | DomingoAy, yo quisiera volver a la mar
a mi golfo, mi vida, volver a la mar…
que un marinero en tierra se ahoga enseguida
que un marinero en tierra no hace ná…
Pero ¡maldita sea! que es febrero y no me deja ir el temporal.
Ah, dime qué tienen los mares, niña, qué tienen los mares
que en el agua yo soy todo y en la tierra no soy nadie.
Ah, dime qué tiene este golfo, dime qué es lo que me has dado
que por más solo que esté nunca me siento abandonado.
Ah dime qué tendrá, qué tendrá ¡maldita sea!
que me da lo que me quita, igualito a la marea.
Ah, dime qué tienen los mares, niña, qué tienen los mares
que en el agua yo soy todo y en la tierra no soy nadie.
Ay, yo quisiera volver a la mar
a mi golfo, mi vida,
volver a la mar…
| Silencio | 3 lecturasSilencios
30 Enero 2008 | MiércolesHay días de asueto, perdidos, de extraña sensación de rabona (recovecos de la memoria…).
Podría escribir mil cosas y ninguna, más allá de la conclusión de que, evidencias obvias, la felicidad no es productiva.
Benditos silencios.
Non nobis solum nati sumus
29 Diciembre 2007 | SábadoNon nobis solum (”No solo para nosotros”) es un lema latino. Una variación común es non nobis, sed omnibus (”no para nosotros, sino para todos”).
La frase proviene de una sentencia de Cicerón que aparece en uno de sus trabajos filosóficos más importantes: Sobre los deberes (De Officiis).
Cicerón escribió: non nobis solum nati sumus (”no nacemos para nosotros mismos”), Cicero de officiis, 1:22. La sentencia, como dice Cicerón, es una translación literal de un escrito de Platón que conecta con el ideal cosmopolita estoico, según el cual todos los hombres tienen una amabilidad natural para con los otros hombres y tienen que “contribuir al bien general mediante un intercambio de actos caritativos” (officia), dando y recibiendo” (De officiis 1.22, transl. Walter Miller, 1913).
| Silencio | 34 lecturasEl olvido
3 Noviembre 2007 | SábadoEste dolor absurdo que viene siempre a solas, como con algo de justicia poética.
Sigo esperando una marea que se lleve consigo todas las cosas que ya no siento.
EL OLVIDO
No es tu final como una copa vana
que hay que apurar. Arroja el casco, y muere.
Por eso lentamente levantas en tu mano
un brillo o su mención, y arden tus dedos,
como una nieve súbita.
Está y no estuvo, pero estuvo y calla.
El frío quema y en tus ojos nace
su memoria. Recordar es obsceno,
peor: es triste. Olvidar es morir.
Con dignidad murió. Su sombra cruza.
Vicente Aleixandre, 1968
| Silencio | 38 lecturasNombres
1 Octubre 2007 | Lunes«Hay algo que, a falta de otro nombre, llamaremos el sentimiento trágico de la vida, que lleva tras sí toda una concepción de la vida misma y del universo, toda una filosofía más o menos formulada, más o menos consciente.» Miguel de Unamuno.
Llamémosle fandango.
Regalo,
doce cubiertos de plata
me mandaste de regalo
y yo me conformaría
con la cuchara de palo
de cuando tú me querías.
| Silencio | 44 lecturas



